IA privada frente a ChatGPT: dónde están tus datos.
El problema con las IAs públicas
El miedo de muchos gerentes es razonable: subir finanzas, contratos o datos de clientes a una IA pública significa enviarlos fuera de la empresa. Para una pyme española eso implica revisar transferencias internacionales de datos, cláusulas contractuales y qué hace el proveedor con lo que le envías.
Qué es una IA privada
Un servidor dedicado — en tu propia oficina — con una tarjeta gráfica capaz de ejecutar modelos de lenguaje en local (con herramientas como Ollama). Lee y procesa facturas, PDF y contratos a máxima velocidad, y ni un byte sale hacia OpenAI ni hacia terceros.
La comparación, en frío
| IA pública (ChatGPT y similares) | IA privada (en tu servidor) | |
|---|---|---|
| Dónde se procesan los datos | Servidores del proveedor, normalmente en EE. UU. | En tu oficina |
| RGPD | Requiere acuerdos de transferencia internacional | Tu acuerdo de tratamiento actual sigue siendo válido |
| Coste | Cuota mensual por usuario o por uso | Inversión en tu propio equipo, sin cuotas por usuario |
| Control | El del proveedor | Total: el sistema es tuyo |
Para quién tiene sentido
Para cualquier pyme que maneje documentación sensible de clientes: gestorías, despachos, logística, comercio con datos de proveedores. En la página de IA privada explicamos qué incluye la instalación, y la auditoría gratuita valora si tu volumen documental lo justifica.
Preguntas rápidas
Sí, si se hace bien. Con una IA privada ejecutada en tu propio servidor, los datos no salen de tu infraestructura, por lo que el acuerdo estándar de tratamiento de datos que ya tienes con tus clientes es 100 % válido.
Para tareas de empresa — leer, clasificar, extraer datos y responder sobre tu propia documentación — los modelos abiertos ejecutados en local dan resultados excelentes. No se trata de escribir poesía: se trata de procesar tus documentos sin que salgan de tu nave.
